Pocos lugares me han impresionado tanto como este desierto de Jordania. Cruzar en Jeep Wadi Rum, comer en un campamento beduino, descansar en una Jaima y finalizar el día viendo atardecer montado en un dromedario, completando una jornada perfecta que creo que no olvidaré en mi vida.
Allí puedes empezar a entender por qué Lawrence de Arabia dejó todo por estas tierras, es fácil perderse o sentirse pequeño en la inmensidad de este lugar conocido también como Valle de la Luna, situado a 1.600 metros de altura en medio de una región montañosa formada por granito y arenisca. ¿Nos acompañas a dar una vuelta en un todo terreno?
