Amanece en Jodhpur. Amarit abre los ojos.
En este pequeño salón, duermen a su lado sus dos hermanos mayores y la abuela. Sus padres tienen algo más de suerte y ocupan el único dormitorio de la casa. No sabe qué día es, para ella todos son iguales.
Consisten en ayudar a limpiar y vestirse dos veces al día para cantar y bailar en la terraza de algún hotel del centro.
Es capaz de construir la sonrisa más bonita del mundo y hacer reír a la tristeza.



