Con un cuidado equilibrio entre naturaleza y patrimonio histórico, Nara es una de los sitios más bonitos que he visitado en mi vida. Esta antigua capital de Japón, alberga joyas como el Todaiji Temple, la mayor estructura de madera del mundo…
Para acceder al complejo tienes que atravesar esta maravilla llamada Nandaimon (gran puerta del sur)…
..protegida por dos guardianes, al fondo podéis ver uno de ellos.
Mientras nos dirigimos a la segunda puerta, quería comentaros que el parque natural donde se encuentra Nara esta lleno de ciervos…
..que aparecen por todos lados y se acercan a los turistas buscando comida.
Una vez dentro del recinto del templo, se alza ante ti este maravilloso edificio de madera…
..que fue construido en el siglo VIII para albergar a la mayor estatua de bronce de Buda Vairocana del mundo…
Para que os hagáis una idea de las dimensiones en metros, el cuerpo mide 14,98m, la cara 5,41m, las orejas 2,54m y un ojo 1.02m…
Tal vez con una imagen lo apreciéis mejor…
…o mejor dos…
En los laterales del templo se sitúan dos divinidades guardianes de bronce.
Al fondo existe una maqueta que sirve para hacerse una idea de como era el templo original. Las dos pagodas altas laterales ya no existen y el edificio principal ha tenido que ser reconstruido un par de veces al sufrir varios incendios. Ahora mide un tercio menos que el original y, pese a ello, sigue siendo el más grande…
La estructura y los pilares de madera son preciosos. A la derecha podéis ver la parte trasera de la estructura del Buda…
Y mientras nos acercamos al segundo guardián, os quiero comentar una curiosidad del pilar que rodea la gente que está en la foto…
Éste es atravesado por una cavidad que tiene las mismas dimensiones que los orificios de la nariz del Budha. Dice la leyenda que el que lo consigue atravesar es bendecido con el don de la iluminación. Alguno, como la persona que espera en la foto, se quedaron a oscuras…
Las dos estatuas de los guardianes, Kongo Rikishi, también son del siglo XII.
A ambos lados del Buda existen dos estatuas doradas que representan dos Boddhisatvvas que por lo que he podido intuir son como una especie de santos, que están en el camino de la budeidad, y ayudan a los demás…
¿No os parece increíble?
Salimos del templo…
…decimos adiós a nuevos amigos…
..mientras todo huele a incienso.
Por último, asistimos al festival anual que se celebra en el templo…lo hicimos de forma virtual, a través del cuadro, jaja…
Pero tiene que ser una pasada estar allí cuando se celebra…
con todo organizado en perfecta simetría…
