Recuerdo que la primera persona que me habló de Covent Garden fue mi amiga Rosa de Biolandia. Lo hizo con tanto cariño y entusiasmo que lo marqué como visita imprescindible en mi primer encuentro con Londres y, lo cierto, es que no me defraudó..
Tres años más tarde, volvimos a pisar aquel viejo mercado de frutas y verduras reconvertido en galería comercial, donde siempre hay movimiento y ambiente. Estaba “engalanado” con banderas, debido a que era el fin de semana en el que se celebraba el “Jubileo” de la Reina.
Y los que seguís el blog con asiduidad, conocéis mi debilidad por las actuaciones callejeras…así que imaginaros mi cara de sorpresa cuando nos encontramos esta estampa en la parte trasera del mercado..
Un malabarista montado sobre un monociclo..
Algo que para un “pato” sin el más mínimo sentido del equilibrio como este que les escribe, tiene un merito brutal..
Y mucho más cuando consigue captar la atención del público..
Algún “oooohhhhhhhh”..
Sonrisas..
..y expectación..
Allehop!!!
Genial!!!
(ahora es cuando os tenéis que imaginar a Robin Jú aplaudiendo a la pantalla del ordenador, podéis hacerlo vosotros es gratis).
La canción de esta entrada es muy circense..
