La primera vez que pisé Tacheles me quedé con la boca abierta. Había oído hablar de la casa Okupa más famosa de Berlín, pero lo que encontré allí superó todas mis expectativas.
Al año siguiente solo quedaba una pequeña zona del edificio abierto y el ambiente estaba mucho más cargado. Ahora que lleva unos meses cerrada, la echo de menos…





