Siempre me ha fascinado la forma que tenemos de comportarnos en situaciones límites, como pueden sacar lo mejor y peor de nosotros. Tal vez por eso me gusta leer historias ambientadas en la guerra y en las consecuencias que origina posteriormente. Pero especialmente me interesa leer relatos de nuestra guerra civil.
Se consiguen descubrir miles de pequeñas historias que en los tiempos que corremos deberían de ser conocidas por todos. Siempre he pensado que para curar heridas antes hay que limpiarlas, sin rencor ni reproches, pero afrontando nuestro pasado.
En una de ellas aparece uno de mis escritores favoritos, Pablo Neruda. A él y a Lorca le debo el amor por la poesía y algunos poemas furtivos que hace más de diez años empecé a escribir y se perdieron en alguna mudanza…..





